Costa Blanca
El Mediterráneo español es la región de ensueño para muchos europeos del norte y del centro
Vivir en la costa española

En vías de una cultura europea

La costa internacional
En el Mediterráneo español está creciendo “Little Europe”. Sobre todo la Costa Blanca y la Costa del Sol se han beneficiado del así llamado turismo residencial. Cientos de miles de ciudadanos de la EU se han asentado, permanentemente o al menos durante gran parte del año, en estas regiones. Han invertido en apartamentos, chalés y terrenos, y desde hace años representan una potencial clientela con gran poder adquisitivo. Tan sólo en la Comunidad Valenciana según expertos inmobiliarios más de 500.000 extranjeros son propietarios de un apartamento o una casa.
El experto en turismo, Vicente Jaime, en el diario El País describía el significado de los nuevos conciudadanos: “El turismo residencial, ..., a medio plazo es un cliente que siempre repite y que tiene una capacidad de arrastre sobre el conjunto del sistema productivo del entorno.”
Los residentes extranjeros han cambiado la vida y la sociedad en la costa española. En muchos municipios representan gran parte de la población y marcan la economía local y la vida cotidiana.
Afluencia hacia el Mediterráneo
La costa mediterránea hoy día está llena de pueblos modernos e internacionales. Españoles, ingleses, alemanes, noruegos, suizos, holandeses, belgas, austriacos – aquí viven personas de más de 60 nacionalidades distintas. Y la afluencia sigue creciendo. Mientras que antes sobre todo llegaban pensionistas, desde hace algunos años cada vez más son familias jóvenes las que vienen a la costa, trabajan aquí y se crean una nueva existencia.
En el año 2003 la provincia de Alicante registró el aumento de población más significativo a nivel nacional. El 44,3 por cien de la población española ya está viviendo en la franja mediterránea y en las islas.
Cultura europea
La oferta en la Costa Blanca y en la Costa del Sol es muy variada, ya sea en supermercados y restaurantes, en el sector de servicios o en la asistencia sanitaria.
Sin embargo, una verdadera cultura europea está aún en sus inicios. Las razones: Aunque la mezcolanza de idiomas ya es lo cotidiano, para muchos sigue siendo una barrera de entendimiento, uno de los motivos, por el cual la gente de distintos países pasa su tiempo libre por separado. Una situación que empieza a cambiar; el interés por relacionarse con personas de otros países es cada vez mayor. Sobre todo los jóvenes, tanto nacionales como inmigrantes, aprovechan la situación particular de la región e intentan combinar la vida española con una cultura internacional y abierta al mundo.